El primer paso es diferenciar continente y contenido. Allianz define como continente los elementos fijos de la vivienda —por ejemplo, paredes, suelos, techos e instalaciones— y como contenido los bienes que tienes dentro, como muebles, ropa o electrodomésticos.
El capital de continente no debería confundirse con el precio de compraventa de la vivienda. Lo relevante es el coste de reconstrucción de la edificación asegurada, sin incluir el valor del suelo. Una valoración insuficiente puede generar problemas de infraseguro.
También conviene valorar el contenido con cuidado y declarar correctamente los objetos que por su valor o características requieran un tratamiento específico. No todas las pólizas establecen los mismos límites ni cubren los mismos bienes de la misma forma.
Otro punto importante es la responsabilidad civil. Puede responder, dentro de los límites y condiciones contratados, ante determinados daños que causes a terceros relacionados con la vivienda o la vida familiar. Revisa también daños por agua, incendio, robo, daños eléctricos, asistencia y defensa jurídica según la modalidad elegida.
Por último, no des por hecho que todas las pólizas de hogar son iguales. Antes de firmar, revisa capitales, límites, franquicias, exclusiones y condiciones particulares. Si ya tienes un seguro, también puedo ayudarte a leerlo y detectar qué merece la pena revisar.
Contenido informativo. Las coberturas, límites, carencias, exclusiones y criterios de aceptación dependen del producto y de las condiciones de la póliza.
